HDP, himno de la banda y Por las calles –respaldada por imágenes proyectadas por detrás de la batería de
Maximiliano Di Monte- abrieron el concierto ante un público por demás ansioso; aclaración: la primer presentación fue un tanto más fría, quizás porque hubo menos gente en comparación al segundo show que superó las seiscientas personas.
“
Camino solo voy por la avenida, nada me importa si vos ya no estas” cantaba
Nahuel Amarilla secundado por el público que ya se había puesto en sintonía, para la canción
Alarma; mientras
Juan Espada se animaba a jugar con los efectos de la viola en
Reggaeton.
El segundo tramo del show llegó cargado de contenido social:
Guardapolvo –que fuese cantada a dúo la segunda noche junto a
Fernando Rimmaudo de
Percobarocho-, proveniente del disco "
La suerte la fabricas vos", pisó fuerte en el barrio de San Telmo, resultando ser uno de los puntos más altos del recital.
“
Hace mucho que no la hacemos” dijo el “Viejo” Amarilla, preanunciando
Olvidarte. Continuando con los invitados, la banda se dio el lujo de contar con la presencia de la murga
Ay Mamá! que aportó sus voces para
Más que hacer y con
Santiago Aysine de
Salta La Banca. “
Vamos a seguir en el plan reggae” en referencia al último tema y al que se venía que era
Esa gente, comentaba Amarilla hacia sus seguidores. Otra vez los
Ay mamá! a escena para
Murga para mi soledad, elevando la calidad del sonido logrado propulsando al show a otro de sus momentos más destacados –dejando ver en el riff de guitarra central del tema, influencia
ricotera, pese a ser una murga-. Los músicos oriundos de Villa Madero permanecieron para otro de los temas más esperados de la noche:
San Expedito, donde la destreza de
Matías Ramos se destacó realizando una sólida base.
Alarma funcionó como antesala para el único cover de la noche:
Nextweek de Sumo que hizo vibrar el recinto. Los caños (trombón, trompeta y saxo) impregnaron el aire tornándolo mucho más festivo. El papel picado, las serpentinas y la espuma dominaban el centro del campo, donde la gente no paraba de agitar, bailar y saltar. Más con la llegada de las enganchadas
El loco del arenero y
El tipo del Mercedes Benz.
Una transformada versión de
Los Tontos, a voz y trompeta de arranque solamente, continuó con la línea conceptual que desarrollaba la banda: de menos y a más. Así se debelaba el último tramo del recital que transitó por
Despierta,
La Viaba (con el “Viejo” mostrando unas manos gigantes artificiales que sacudía y mostraba a la gente) y
Dejate llevar que tuvo el condimento especial de contar con un pequeño fragmento de
Sympathy for the devil de
The Rolling Stones. La gente estaba bien arriba y había que responder desde arriba del escenario a la altura de las circunstancias:
La Perra Disco Bar (la segunda fecha) terminó con una
fiesta abajo y arriba del escenario: la murga
Ay Mamá!, un
pollo gigante de color amarillo, chicas honrando la letra de la canción y toda la banda bailando a pleno completando con una muy buena performance.
Así se fue la noche; así se fueron las noches. Dos noches que La Perra que los Parió no olvidarán, más aun cuando fue
su última presentación en Capital Federal antes de meterse en el estudio a trabajar en el próximo material discográfico.
Lo que viene, lo que viene...
La Perra que los Parió va a tocar el 16 de Abril en Species, Wilde, dando arranque a una recorrida por todo el conurbano bonaerense.
Crónica y Fotos: Martín Ciraolo