Desde zona norte ya se puede sentir la mezcla de estilos, toda una apuesta que desde el 2005 no para de crecer. Atropello Carregal ya tiene en sus manos "Atropello Carregal y la moral de la naturaleza", su tercer disco de estudio. La rabiosa presentación fue a fines de septiembre en el Roxy Live de Palermo. donde mostraron su sonido rockero, con reggae y voces distorsionadas, hasta congas y cumbia "fieles a su estilo".

Con motivo de la gira que ya tiene algunas fechas confirmadas, tuvimos el placer de hablar con Juan Franke (voz) y Gonzalo Ferndandez (guitarra y coros) sobre la actualidad de la banda, la escena del rock y la producción su más reciente material. 


MD: ¿Cómo fueron los primeros pasos de Atropello Carregal?
JF: Algunos tocábamos juntos desde los primeros años de la secundaria, en otro proyecto que no muy serio. Hubo algunas modificaciones de integrantes hasta que en el 2005, llegaron Ignacio Basello y Gonzalo Fernández... en ese momento arrancó la caminata. Esos primeros pasos fueron por las calles de Munro: estábamos cansados de poner guita para el alquiler de alguna sala de ensayo y decidimos armar la propia en la casa de los viejos de los hermanos Fernández.

MD: ¿Por qué ese nombre?
JF: Un día, volviendo de un estudio de grabación de la zona, por la calle “Maquinista Carregal”, en un rapto de dudosa lucidez y melancólica intelectualidad, caímos en la cuenta del derrumbe que había sufrido el barrio, dado que durante muchos años fue uno de los puntos comerciales más importantes y transitados  de la zona. Todo eso no existía más en ese momento y, caminando literalmente por la calle, vimos que no pasaba ni un solo auto. La creatividad al palo hizo que llegáramos a la siguiente conclusión: si te llegan a atropellar en “Carregal” sos un salame. Éramos purretes…

MD: ¿Qué tipo de show preparaban hasta que pudieron sacar el EP homónimo? 
JF: No recuerdo muchas fechas previas, pero sí que estaban  las familias y los amigos estoicamente agitando mientras nosotros pensábamos en salir a volarles la cabeza. Al toque de haber grabado ese EP, lo mandamos a un concurso en el cual quedamos seleccionados para tocar en La Trastienda junto a otras bandas y de ahí accedimos a tocar en el Pepsi Music 2007. Eso nos dio manija en ese momento y sentimos que realmente podíamos salir a tocar y que los que nos estuviesen viendo y escuchando paren la oreja y nos presten atención. Es algo que hasta el día de hoy se mantiene ahí, como idea y sensación, como columna vertebral de la banda.


MD: A la hora de entrar a grabar “La Moral de la Naturaleza”, ¿Qué pudieron plasmar que no hubiesen podido antes en otros discos? 
JF: Hubo algo interesante que en los discos anteriores no se dio y fue que las bases fueron grabadas en vivo en el estudio. Lo que notamos con eso es que conseguimos una frescura y una espontaneidad que se escucha y se siente cuando ponés el disco. Los anteriores son muy buenos discos, que nos sirvieron como base firme para poder construir sin temor a que se derrumbe la estructura. Le prestamos mucha atención a ese tipo de cuestiones, tratando de corregir cosas que detectamos de procesos anteriores, de darle una vuelta de rosca para que haya una búsqueda permanente y no achancharse en el sillón. Hubo mucho laburo de pre-producción, para tener las cosas claras y seguras en la cabeza a la hora de grabarlas. Creo que en este disco pudimos también plasmar más fielmente la energía y la intensidad que tenemos en vivo, algo que no es fácil de lograr.

GF: Creo que cada vez se dejan menos cosas libradas al azar. Lo que nos sucedía en los discos anteriores a era que capaz se nos escapaban varios detalles, y a la vez, en las sesiones de grabación buscábamos una perfección en la ejecución de los instrumentos que a veces atenta contra la frescura que requiere un disco de una banda de rock como la nuestra. En ese sentido creo que Lucas Gomez (técnico y co-productor) se dio cuenta de la esencia de la banda, y no nos reprimió ningún “ruidito” de más. El ruido o cierto grado de desprolijidad es parte del sonido de la banda.

MD: En la elección de canciones a grabar, ¿suelen revolver y usar canciones ‘viejas’ o suelen componer para un disco?
GF: Mirá, cada uno tuvo diferentes maneras al momento de la elección. Por ejemplo en “Partido” (segundo disco) grabamos canciones que habían estado en el primer EP y que por alguna razón decidimos que no queden en el primero. En el caso de “La moral de la naturaleza”  compusimos todas canciones nuevas. También cambió el método en el que las laburamos: ya no es traerlas a la sala con una guitarra y ya... es sentarse y mostrar una idea mucho más acabada de la canción. Creo que esa es la forma en la que nos sentimos más cómodos. Supongo que vamos a seguir por este camino, sumando nuevas herramientas.

MD: ¿Cómo ven la escena del rock, tomando como puntos la muerte de Cerati y el Negro García?
JF: Me tocó con profunda tristeza la muerte de Cerati, pero me dejó con un motor encendido y lleno de combustible. Hoy en día, creo que estamos con el foco y los sentidos más receptivos y visualizando más lo que está pasando en el under. Hay bandas que te dejan con la boca abierta y que te transmiten las ganas de darle para adelante a pleno. Escuché músicos que, como Cerati, emocionan y trabajan a morir en sus proyectos... eso es lo esencial y la búsqueda más intensa e interesante de transitar para mí.

GF: No soy aún un gran fanático de la obra de Cerati, sin embargo, cuando un artista tan popular se va es inevitable sentirte un poco bajoneado... triste. Son tipos con una sensibilidad artística tremenda. Creo que él fue uno de los que logró romper todos los prejuicios del rock  y hacer entender que todo vale: valen las guitarras fuertes, valen las melodías lindas, valen los elementos electrónicos… y eso es re groso! No hace falta ser su súper fan para poder reconocérselo. La escena under de hoy ya vio pasar todo eso y ya no tiene esos prejuicios que existieron en otros momentos, y eso está buenísimo, creo que hay más libertad en ese sentido.

MD: A medida que iban saliendo esas primeras presentaciones ¿se sentaron alguna vez a pensar en la banda dentro de unos años?
GF: Y... siempre está la fantasía: yo por lo menos cuando iba de chico a ver una banda flasheaba con que un día yo iba a estar ahí arriba y la gente iba  a cantar mis canciones. Después uno va creciendo y tiene otros criterios, deja de ser solo una fantasía y se vuelve un proyecto. Es jodido hacer que un grupo de 6 personas vaya siempre para el mismo lado. A un paso tal vez más lento pero constante esos deseos se van cumpliendo.

JF: Siempre quise correr como Axl Rose, a ver si llego a bancarme un show de dos horas así (risas). Hacerse cargo de querer ser músico es asumir riesgos, patear intensamente las calles y lugares donde suceden las cosas. Es cruzarse con mucha gente, dedicarle mucho tiempo, no parar de hacer música, no quedarse quieto… con las vicisitudes que todo esto conlleva, en eso estamos.


MD: ¿Cómo sigue de acá en más Atropello ahora que ya tienen el disco?
JF: Presentamos “Atropello Carregal y la moral de la naturaleza” en el Roxy Live de Palermo, en un show al palo, con toda la ansiedad y adrenalina de querer tocar los temas nuevos.  Nos dimos el gusto de tener de invitados a varios de los músicos que participaron del disco y el plan es tocar a morir. Ahora queremos armar la gira de presentación por el país. Estamos disfrutando mucho este momento y orgullosos de lo que logramos.

GF: Ahora la idea es seguir tocando y mostrando éstas canciones. El 25 de octubre vamos a estar en Santana Bar (Ramos) junto a Aztecas Tupro y Sensafilo, y el 30 de noviembre vamos a estar tocando en La Trastienda para despedir el año. El 2015 será a pleno show y con un video de “Sin soltarte”.

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